24 mar 2011

Aprendiendo a Servir

El Libro ¿A Quién Enviaré? presenta un panorama completo de la vida espiritual a la que se requiere llegar, siendo humildes a la voluntad de Dios, para aprender a Servir. Este es un pequeño extracto de la pagina 72 a la 74, capítulo 6 Aprendiendo a servir II. 

Mateo 25 nos dice que cuando el señor vuelva, dirá estas palabras a sus siervos fieles: "sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré" (ver versículos 21,23 ). Si hoy aprendemos bien, a su retorno nos confiará muchas cosas y mucho más grandes; a la hora del retorno de Señor será cuando empezaremos a servirle adecuadamente. Algunos hermanos y hermanas piensan que esto se refiere solamente a la época del reino y no a la eternidad. Pero en Apocalipsis 22 se nos informa que también serviremos a Dios en la eternidad. Hoy el Señor nos pone entre los hijos de Dios, para que todos juntos aprendamos para el servicio eterno.

Desde el día en que somos salvos el Señor pone su vida en nosotros y nos entrena gradual pero continuamente, mediante cosas prácticas para que aprendamos a cooperar con El más y más. El está con nosotros para desarrollar su naturaleza en nosotros y para que nos hagamos útiles en sus manos. La medida de la vida de Dios en nosotros es la medida misma en que le somos útiles. Si la medida de Dios aumenta, también aumentará nuestra utilidad. La medida de la vida de Dios no aumenta solamente durante el tiempo de oración y de lectura de la Biblia; Dios también usa todo lo que hacemos como un medio para incorporarse El mismo en nosotros. Veamos, por lo tanto, que en el tiempo Dios no tiene más propósito que aumentar la medida de su vida en nosotros día tras día. Debido a la dura impenetrabilidad de nuestro "yo", el Señor no puede hacer ninguna perforación en las paredes con que nos rodeamos. Pero después de haber lidiado con nosotros por algún tiempo, El ya puede entrar un poco; y después de un poco más de tiempo, podrá perforar la corteza de nuestra resistencia un poco más. Finalmente, después de muchos años de trabajo, podrá entrar en nosotros casi por completo.

Así es que el que la vida de Dios se organice en nosotros lleva bastante tiempo. Pero esta actividad es la norma de nuestra utilidad. Toda utilidad espiritual viene de la incorporación de la vida de Dios en nosotros. Nuestra utilidad ante el Señor no es otra cosa que su naturaleza desarrollada en nosotros. Dios imparte su vida en nosotros, y cuando su vida se pone de manifiesto en nosotros, entonces es cuando podemos serle útiles.

Así que ahora es el tiempo cuando aprendemos, no cuando realmente servimos. Hoy es el tiempo cuando aprendemos y practicamos el servicio. Dios pone ante nosotros almas no creyentes para que aprendamos a servir. También nos pone delante a muchos hermanos y hermanas para que aprendamos a servir. Aquí en la tierra siempre estamos aprendiendo ante el Señor, por lo tanto no debemos hacer las cosas de acuerdo a nuestra voluntad y a nuestra manera. Mas con todo, nuestro servicio no está desprovisto de propósito, y aprendemos a hacer cosas con otros hijos de Dios. La dificultad está en el hecho de que algunos tienen muchas ganas de trabajar pero no tienen interés en aprender, mientras que otros son rápidos en aprender, pero lentos en el trabajo. Necesitamos combinar estas dos cosas: aprender para trabajar y trabajar para aprender.

Libro: ¿A Quién Enviaré?
Autor: T.S. (Watchman) Nee
Editorial Vida
Versión Castellana
ISBN 0-8297-1054-X
Título Original en Inglés Whom Shall I Send?, por Chirstian Fellowship Publisher, Inc.

26 jun 2010

Las Razones del Fracaso del Hombre y las Iglesias

Un extracto del Libro Hombría al Máximo, escrito por Edwin Luis Cole, Editorial Vida, envía un mensaje a la raíz de los problemas del hombre moderno, un mensaje de paz que te guiara a recobrar la comunión con Dios primeramente; una guía por excelencia para el éxito familiar y de las Iglesias.

Comencé a entender cuán grande es la necesidad de que los hombres comprendan lo que está sucediendo, y que hagan algo al respecto.

Las cosas no marchan por la senda que a Dios le agrada.

Las Turbinas del avión de reacción rugían en la parte de atrás, y mi Biblia y mi libro de notas estaba abiertos delante de mí sobre la mesita extensible. Pero en mi meditación me pareció perder la conciencia de todo lo que había a mi alrededor. Algo sucedía en mi espíritu. Era consciente de la presencia de Dios.

Recordé la enseñanza que el bien conocido expositor bíblico, Campbell McAlpine, había traído a nuestra comunidad de creyentes hacía apenas unas semanas. El pasaje de la Escritura que usó produjo en mí un impacto poderoso. Fue como si cobrara nueva vigencia, y desde entonces yo había quedado afectado por la importancia que tiene para los hombres.

Campbell había hablado sobre Primera a los Corintios capítulo 10. Los versículos seis al nueve dan una lista de cinco razones por las cuales los israelitas no pudieron entrar a la prometida tierra de Canaán.

En su exposición había una verdad central: Dios tiene una tierra de promesa y bendición para su pueblo. Los israelitas habían perdido su oportunidad de entrar en aquella tierra a causa de cinco pecados fundamentales.

Pero para mí esta Escritura tenía un significado que transcendía todo pensamiento que hubiera tenido antes. Esta crónica de pecados tenía relación con Israel, pero había en ella una correlación directa con el hombre moderno. Las Escrituras dicen que los israelitas constituyen ejemplos dejados para nuestra enseñanza.

¿Que significa esto para los hombres de hoy?

Bajé la vista para mirar mi Biblia. Releí el capítulo de Corintios, y medité en esas cinco razones que hicieron que el pueblo de Israel fracasara en su posibilidad de entrar en la tierra prometida.

Cuando uno enseña , tienen gran importancia las palabras justas , el enfoque correcto y el momento adecuado. Yo quería, en realidad , que este mensaje que iba a dar a esos hombres en las montañas nevadas de Oregón fuera el mensaje preciso.

En la Biblia estaban las Razones del fracaso.
  • Codicia
  • Idolatría
  • Fornicación
  • Tentar a Cristo
  • Murmuración

Hombría al Máximo no solo es para hombres, también es para mujeres e integrantes que dirigen la iglesia de hoy.

Dios los bendiga.

Libro Hombría al Máximo
Escrito por Edwin Luis Cole
Editorial Vida

1 abr 2010

¿Cómo un hombre puede nacer de nuevo?

Jesús enseña a Nicodemo
 1 Había entre los *fariseos un dirigente de los judíos llamado Nicodemo.2 Éste fue de noche a visitar a Jesús.    —Rabí —le dijo—, sabemos que eres un maestro que ha venido de parte de Dios, porque nadie podría hacer las señales que tú haces si Dios no estuviera con él.
3 —De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios —dijo Jesús.
4 —¿Cómo puede uno nacer de nuevo siendo ya viejo? —preguntó Nicodemo—. ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y volver a nacer?
5 —Yo te aseguro que quien no nazca de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios —respondió Jesús—.6 Lo que nace del cuerpo es cuerpo; lo que nace del Espíritu es espíritu.7 No te sorprendas de que te haya dicho: "Tienen que nacer de nuevo." 8 El viento sopla por donde quiere, y lo oyes silbar, aunque ignoras de dónde viene y a dónde va. Lo mismo pasa con todo el que nace del Espíritu.
9 Nicodemo replicó:
   —¿Cómo es posible que esto suceda?
10 —Tú eres maestro de Israel, ¿y no entiendes estas cosas? —respondió Jesús—.11 Te digo con seguridad y verdad que hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto personalmente, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio.12 Si les he hablado de las cosas terrenales, y no creen, ¿entonces cómo van a creer si les hablo de las celestiales?13 Nadie ha subido jamás al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre.
Jesús y el amor del Padre
 14 »Como levantó Moisés la serpiente en el desierto, así también tiene que ser levantado el Hijo del hombre,15 para que todo el que crea en él tenga vida eterna.
16 »Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo *unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.18 El que cree en él no es condenado, pero el que no cree ya está condenado por no haber creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios.19 Ésta es la causa de la condenación: que la luz vino al mundo, pero la *humanidad prefirió las tinieblas a la luz, porque sus hechos eran perversos.20 Pues todo el que hace lo malo aborrece la luz, y no se acerca a ella por temor a que sus obras queden al descubierto.21 En cambio, el que practica la verdad se acerca a la luz, para que se vea claramente que ha hecho sus obras en obediencia a Dios

28 mar 2010

Mensaje central de los cuatro Evangelios

Mateo 16:24,27

24 Luego dijo Jesús a sus discípulos:    —Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme.25 Porque el que quiera salvar su *vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrará.26 ¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? ¿O qué se puede dar a cambio de la vida?27 Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces recompensará a cada persona según lo que haya hecho.

En la página 38 comenta Neil T. Anderson, llegué a la conclusión de que la autosuficiencia es la primera compuerta que detiene los ríos del avivamiento. Tratamos de hacer el trabajo de Dios a nuestra propia manera, con nuestros propios recursos e incluso así no nos resulta.
Las siguientes seis guías que Jesús nos entrega son la perspectiva de la cruz para los que quieren ser libres de la esclavitud del sistema del mundo y de quien lo inspira, el diablo.
  • Niégate a ti mismo
  • Toma tu cruz diariamente
  • Sigue a Cristo
  • Sacrifica la vida inferior para ganar una superior
  • Sacrifica el placer de las cosas para obtener el placer de la vida
  • Sacrifica lo temporal por lo eterno
Aférrate a la cruz y tendrás éxito al encontrar tu camino dentro del mundo de tinieblas.
Libro Rompiendo las Cadenas
Autor: Neil T. Anderson
Editorial Unilit